Ante un conflicto, las primeras decisiones suelen condicionar la calidad de la prueba y las alternativas disponibles. Estas pautas ofrecen un esquema inicial para ordenar la situación.

1. Actuar de inmediato

Contactar al banco por sus canales oficiales, bloquear accesos comprometidos y obtener número de reclamo. La rapidez puede influir en la posibilidad de rastrear fondos.

2. Documentar cada gestión

Guardar comprobantes, correos, chats, registros de llamadas y respuestas del banco. Anotar fechas, horarios y nombres de quienes intervinieron.

3. Denunciar con precisión

La denuncia debe describir la secuencia completa: acceso, engaño, operaciones, destinatarios y medidas adoptadas. Evitar afirmaciones técnicas que todavía no estén verificadas.

4. Preservar registros

Puede ser necesario pedir la conservación de logs, direcciones IP, datos de dispositivos, cuentas receptoras y comunicaciones asociadas.

Importante. Los plazos, cargas y medidas concretas dependen del caso, la jurisdicción y la documentación disponible.